Rediseño web sin perder lo que ya funciona.
Tu sitio puede verse antiguo, cargar lento o confundir a los clientes. Renovarlo no debería significar empezar de cero sin criterio.
Cambiar la estética es fácil. Mejorar la experiencia exige entender el negocio.
Antes de reemplazar el diseño revisamos qué páginas reciben visitas, cuáles generan consultas y qué contenidos deben mantenerse. Así priorizamos mejoras de navegación, presentación y rendimiento sin perder señales útiles para los buscadores.
Del concepto
a lo concreto.
Sitios que necesitan modernizar su identidad y su funcionamiento sin sacrificar información acumulada.
- Diagnóstico de la web actual
- Nueva arquitectura y dirección visual
- Inventario de URLs y plan de redirecciones 301
- Optimización móvil y de contenido
- Verificaciones técnicas posteriores al lanzamiento
Un proceso
con criterio.
Trabajamos sobre datos y decidimos qué conservar, mejorar o retirar antes de diseñar.
Antes de
empezar.
¿Se pierde el posicionamiento al rediseñar?
Un cambio mal gestionado puede afectar el tráfico. Por eso revisamos URLs, contenido, indexación y redirecciones antes del lanzamiento.
¿Puedo seguir usando mi dominio?
Sí, en la mayoría de los casos se puede mantener el dominio y reorganizar la plataforma sin cambiar la dirección principal.
¿Necesito cambiar de hosting?
Solo si el análisis técnico demuestra que es conveniente.
¿Lo hacemos realidad?
Compartinos el punto de partida. Te respondemos con preguntas concretas y una propuesta adecuada al proyecto.